Yvonne Denis

Escritora – Puerto Rico

Bufé

Bufé por Roberto Ramos Perea

Denis-Rosario nos da pedazos de muchas historias, cuya verosimilitud nos maravilla y nos descarga la responsabilidad de armarlas, de unir las voces, los gestos, los disimulos y de reconstruir la vida confusa, contradictoria y llena de sueños rotos de Marina.

Fragmentos salpicados en la pared con precisión insólita, son las manifestaciones potentes de una intensa acción dramática imbricada en la simulación, en la ambición contrita, en los silencios y miradas lúbricas. ¡Qué gran obra de teatro sería esta gran novela!

En esa vorágine de átomos de acción que chocan enloquecidos, late el drama de BUFÉ, y no me queda duda de que es una de las mejores novelas puertorriqueñas contemporáneas que haya leído. Y he leído bastantes. Por eso le insto a que lea inteligentemente. BUFÉ le fascinará.

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Yvonne Denis:  justicia criminal por Carmen Centeno Añeses

Dos historias paralelas componen la obra conformada por veinte capítulos. Una se centra en la corrupción de un gran bufete corporativo y es una especie de thriller de tono detectivesco.

La otra, que inicia el texto, gira alrededor de una voz femenina, la de Marina Algas, que ofrece datos sobre su familia, el sector socioeconómico más bajo, el Puerto Rico urbano y la corrupción. Está narrada en primera persona, contrario al otro relato en el que el punto de vista es de tercera.

Denis no construye una heroína moderna sino una mujer de nuestro tiempo, que trabaja en el campo legal privado luego de haberlo hecho en el ámbito público, aunque se da cuenta de que allí se ejecutan transacciones ilegales y se defiende la violación de los derechos ciudadanos.

En esta novela aborda un tema novedoso, puesto que descubre la autora, mediante su ojo fisgón uno de los centros hegemónicos del capitalismo en el Caribe. Con ello expande las temáticas cultivadas por la nueva camada de escritores y escritoras que abordan el Puerto Rico contemporáneo desde lo contestatario. Esta vez el poder se queda al desnudo mediante la fuerza de la palabra de Yvonne Denis Rosario.

Dra. Carmen Centeno Añeses, Catedrática UPR-Bayamón
Texto completo en Revista Post Antillano

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Bufé, la primera novela de Yvonne Denis por Vanessa Vilches

En Bufé, justo del otro lado de Hato Rey, en la Milla de Oro, Yvonne Denis Rosario retrata el inhóspito y aterrador  mundo corporativo contemporáneo desde los ojos de quien logró la entrada temporalmente al San Juan del tardo-capitalismo.

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De Garduña a Bufé la novela como los abogados comparten sendas leyendas tenebrosas por Hiram Lozada

El villano no es un abogado provinciano y compadrito.  Aquí el abogado, socio de un bufete, es una mera pieza sustituible de un engranaje corporativo, atado a las operaciones múltiples de empresas transnacionales.

La novela tiene un final extraño, que deja perplejo al lector. Es como un rompecabezas, que el lector debe armar. El estilo realista de la narración, en ocasiones con lastre documental, se torna al final de la novela en realismo mágico.

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Bufé ético o deshonrando la toga por Dr. Martín Cruz Santos

Bufé es una novela rica en descripciones. Abre el lector la primera página,
el comienzo del capítulo primero, y se encuentra con el recuerdo preciso de las cotidianidades familiares, según la mirada de Marina.   Al respecto, emerge otro contraste principal y convoca a profundizar en la realidad social nuestra, particularmente, el contexto donde lo legal y jurídico toman distancia de la justicia.  Con su novela, Yvonne Denis Rosario inquieta y sacude.  Esperábamos este Bufé.

REVISTA UMBRAL
N.8 abril 2014
I S S N 2 1 5 1 – 8 3 8 6
Universidad de Puerto Rico
Recinto de Río Piedras

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Un bufé para la literatura puertorriqueña por Carmen Zeta

Luego de esta especie de aperitivo, consideremos el plato principal: la novela de Yvonne Denis. La palabra “bufé” que sirve de título a ésta sugiere varias interpretaciones.

En el transcurso de la novela se abren los cajones de la mesa de escribir, a la que aludí al referirme al título, para intercalar otras historias: la de los vecinos La Santa en una urbanización de Villa Carolina, la del episodio en el transporte público, la de Reinita de Toro Escueto y Don Ángel, el zapatero; la de Don Miguel, el plomero. La cuentista en Yvonne Denis se resiste a desaparecer. Ejemplo de ello es el capítulo 20, único capítulo titulado “Suchi” que funciona como narración independiente.

Solo me resta invitarles a rebuscar en estos cajones o a seleccionar entre los diversos platos servidos en este bufé.

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Bufé…  algo más que pescado crudo por Daniel Nina

Sorprendidos hace unos años con su opera prima, Capa Prieto (Isla Negra, San Juan, 2009), Yvonne Denis- Rosario deslumbró a muchos, incluyéndome a mí, por la creatividad de aquellos cuentos comprendidos en dicho volumen donde el racismo y la historia nacional de Puerto Rico se mesclaban. No obstante, en Bufé, la relación de la sorpresa con la historia está un tanto más comprometida, para utilizar un lenguaje de médico en cuido intensivo de un paciente.
En el largo camino de trabajo escritural esta es una obra que quedará pequeña a la contribución literaria que Yvonne Denis-Rivera ya ha comenzado a darnos y que continuará ofreciéndonos. Es una obra a ser leída, aunque de forma crítica.

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Pasado y presente en la piel negra de Marina Algas en la novela Bufé de Yvonne Denis-Rosario

por Ana Isabel Bourasseau Álvarez- 2014

“…nadie era amigo de nadie,” Bufé Yvonne Denis-Rosario

Cervantes mira de forma crítica el mundo legal. El licenciado Vidriera lo ausculta desde su locura. En la novela Bufé de Yvonne Denis-Rosario de la mano de Marina Algas analizamos los discursos metafóricos ilegales. En su libro de cuentos Capá prieto la escritora se acercaba al mundo legal en su cuento “Bufete de abogados” y encontramos al licenciado Bruma tratando despectivamente a Don Juan Boria, declamador de poesía afrocaribeña en “In re: Federico Bruma”. El declamador Juan Boria, encuadernador de oficio, es despreciado por este cuando hace un trabajo en su oficina. En este proceso detecta algo ilegal. Llega temprano a trabajar, le han dicho que es emergencia, es un trabajador responsable. El licenciado Bruma encolerizado al verlo pensaba que ese “extraño de color”(82) era un ladrón y llamó a la seguridad. El cuento termina contrastando la personalidad del encuadernador Juan Boria con la del licenciado Bruma al presentarnos la primera plana del periódico: “Fraude millonario de un reconocido abogado del área de Hato Rey”,(85) En Bufé aparece el licenciado Bruma con todos sus mundos ocultos. En “Desahucio desde el palmar” relata el desahucio y asesinato de Adolfina Villanueva en Loíza, en el 1980. Hay líneas parecidas al caso de Bruma, era un barrio donde habían vivido los padres de Adolfina por más de sesenta años, los antepasados, esclavos libertos de Don Victoriano Villanueva. El dueño de la finca, Don Bienmundo Quiñones no los sacó, eran parte de esa tierra,”…una generación que se esparce y afirma sus raíces”. (95) Al morir el patriarca, su hijo reclama la herencia. Se inicia el proceso judicial. La fuerza mayor era que se le vendería el terreno a la Iglesia Católica, para lugar de retiro espiritual y vacacional frente a la playa de Loíza Aldea. “La última plena que bailó Luberza” de Manuel Ramos Otero presenta a Frau Luberza, dueña de un importante prostíbulo dirigido a la alta sociedad. Ella pide limpieza para su alma al pagarle medio millón al Monseñor y mandarle a la Providencia, morenita quinceañera que le dará numerosos favores, las trampas ilegales atrapan a muchos. “Bufete de abogados” está narrado en primera persona. Este negociante de Londrés interesado en invertir en Puerto Rico que está en vías de convertirse en una República. Se reunirá con un importante bufete de abogados de la Milla de Oro. Todos los que los atienden en los lugares son blancos, la recepcionista, el maletero. Al reunirse con el grupo de abogados, dos mujeres y tres hombres, todos eran negros. La escritora nos presenta las contradicciones, esperaríamos encontrar un grupo de abogados blancos, nos revela como continúa una organización social y prejuicios que arrastramos las sociedades caribeñas actuales.

 

 

Marina Algas nos llevará por una sociedad minada de injusticias. Es una mujer negra que estudia su último año de Derecho. Se ha destacado como exacta e implacable en casos de corrupción gubernamental. Llega a los espacios corporativos de la Milla de Oro donde descubrirá su otra cara. En Yvonne Denis-Rosario y otros escritores el licenciado Elvin Hernández, presidente de la Comisión para la Igualdad Racial del Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico (CAPR), ve en el análisis y el disfrute de sus obras ser guía para enmendar la ruta de caos y violencia que vive el país, una de cuyas raíces es la desigualdad social que provoca, entre otros factores, el racismo. Mayra Santos Febres en su novela Fe en disfraz , Yvonne Denis-Rosario en su primer libro de cuentos Capá prieto y en su primera novela Bufé presentan como en las mujeres negras está marcado el tiempo y está marcado el haber estado sometidas. Estas escritoras expresan el reclamo de que hay que darle voz a la historia de esos personajes callados para lograr su liberación física y mental. Yvonne Denis-Rosario, presidenta del Pen Club de Puerto Rico, participó en el Septuagésimo Octavo Congreso del Pen Internacional, en Corea del Sur (2012). El tema del Congreso era “Literatura, medios y derechos humanos”. En su artículo “Impunidad, lápida de la democracia” diserta acerca de esa voz de los escritores que se debe escuchar: “Las consecuencias sociales de la impunidad son notables en la apatía y la insensibilidad frente al dolor ajeno, el autoritarismo, la corrupción y los abusos de poder. Es tiempo de promulgar legislación justa y eficaz para el bien común, <…> Debe ser un pacto social y literario, porque los escritores y periodistas no deben vivir ajenos al contexto social tanto nacional como internacional. Es una responsabilidad colectiva inherente a la equidad.” (54) El Dr, Martín Cruz Santos resume la pertinencia de esta novela: “Con su novela, Yvonne Denis-Rosario inquieta, sacude y convoca a profundizar en la realidad social nuestra, particularmente, el contexto donde lo legal y jurídico toman distancia de la justicia, esperábamos este Bufé.”(123)

 

Bufé nos lleva a un cruce de líneas temporales que nos muestra como una mujer se ha formado y lo que encuentra de parecidos o diferencias en el pasar de su vida. Es una narración encuadrada, visualmente en el libro, es una línea divisoria temporal. En la novela El manuscrito de Miramar de Olga Nolla se encuentra un manuscrito de la familia al demoler la casa vieja. María Isabel descubre el manuscrito de su madre Sonia Sabater, que se expresa en el pasado, en otro tipo de letra, paralelamente y vinculándose a la narración en presente. Expresa sus infidelidades amorosas, su búsqueda tal vez de ese amor, ese desahogo necesario al escribir. Paralelamente en el presente tenemos otros personajes que nos muestran perspectivas de este devenir vital. En Bufé está el pasado del personaje principal Marina Algas, quien nos cuenta su historia, el transcurrir de su vida. De los placenteros recuerdos infantiles se fluye al lujo artificial y frío de la Milla de Oro. La narración se deleita críticamente describiendo el lujo de la vestimenta, los relojes, los celulares y los carros, única forma de moverse en ese mundo. Carmen Zeta, en la presentación de Bufé , en la Feria Internacional del libro, Santo Domingo, 2014, analiza y compara literariamente estos gustos, la podredumbre moral se disfraza de gustos exquisitos, lujo, ropa elegante, autos caros. Compara la veneración al auto de Benny que aparece en el capítulo 16 de La guaracha del Macho Camacho de Luis Rafael Sánchez o Yunito de Mi mamá me ama de Emilio Díaz Valcárcel. En esta oficina legal, en el presente, todo estaba perfectamente planeado. Marina Algas había manejado casos de corrupción gubernamental en las altas esferas, era insobornable. Sabía recopilar la evidencia necesaria y suficiente para llegar a la verdad y la justicia.

 

La bruma que muchas veces se percibe en el lujoso bufete de abogados donde Marina Algas consigue trabajo la produce el siniestro licenciado Federico Bruma, así es lo que su apellido produce. La sensación de temor está presente en el ambiente. Todos miran hacia los lados y hacia atrás, todos bajo la mirada del licenciado Antulio J. Garza, socio administrador. Este bufete de abogados publicaba la revista Bufé de abogados, escrita como el título de la novela. Recibimos un bufé de muchos platos, algunos de no muy buen olor. El título Bufé , explica Denis-Rosario llega por “la bufonería, la burla, lo grotesco que puede llegar a ser estar en una firma de abogados.” “La intriga en un lugar como este es un sarcasmo. Esta y la historia de Marina caminan entrelazadas.” (73) En este bufete de abogados el final nos trae la comida cruda que advierte y la explosión de la podredumbre de lo ilegal en ese lugar de leyes.

 

Se requería una tarjeta especial para lograr acceso a cada piso. La oficina legal Mc Cormick abría veinticuatro horas. Garza conocía a todos los que necesitaba conocer. Entre sus redes se mantenían para siempre conocidos y gente que trabajaba y trabajó para la compañía. Marina Algas fue encontrando esqueletos brumosos en el piso siete. Trabajaba con los documentos de la compañía japonesa Motrol, fabricante y distribuidor de comunicación satelital. Se va sintiendo atrapada en una Catedral Legal, con ojos invisibles que asechan. Descubre por alguien que va a darle mantenimiento al detector de humo que hay una cámara encima de su escritorio.

 

Fluyen las líneas temporales que se cruzan con la memoria de una niña que crece con unos padres trabajadores y responsables. Dueños de su negocio, hacen mirar a sus hijos todos los segmentos de la sociedad. Marina lo resume así: “Ambos trabajaban con dignidad y tesón” .(95) La dignidad ha sido el ejemplo de su vida. En el paso de su niñez a Marina no le molestaba trabajar con malos olores. Su padre y su padrino traían lo que pescaban a la casa y Marina lo limpiaba. Tenía el temple para aguantar estos olores. El epٕígrafe nos ubica en nuestro sendero para iniciar la lectura y nos abre los ojos: “¡Hay algo de podrido en Dinamarca!” Marcelo, en Hamlet. La portada del libro tiene una imagen siniestra, el cuadro El jurista de Giuseppe Arcimboldo de 1566. La cara del jurista con una boca barba que es una cola de pescado y nariz de pollo nos da escalofrío y empezamos a percibir lo que viene de maléfico. Se notan papeles ocultos en la figura jurídica. Una nota que no se encuentra en todos los libros de ficción, por ser piezas literarias, añade: Esta es una obra de ficción, cualquier parecido con la vida real es una coincidencia y pertenece al carácter inventario del género.

 

Un antiguo compañero de Marina, la recomendó para un puesto que necesitaba de alguien que trabajara con un asunto legal que tomó un giro delicado, confidencial y de gran envergadura. Era la plaza de Asistente Jurídico. Ella trabajó casos de cuello blanco. Había ahondado en ese tiempo en el: “mundo corrupto y vil, desde las esferas más altas del poder.” (15) El mundo corporativo necesitaba la frialdad requerida. La experiencia con la corrupción en las altas esferas, le habían dado la fortaleza para enfrentar todo ego. Presenta, por ejemplo, un caso criminal contra un prominente juez en Ponce. Este fue condenado. Allí vivió experiencias en las que las influencias, la posición social, económica y política pretendían socavar la justicia.

 

Marina Algas empieza a trabajar en la oficina de abogados. El licenciado Garza tuvo la última palabra en su nombramiento y su primer día de trabajo la invita a un prolongado almuerzo. Allí le pide que lo tutee. Marina, ya casi es abogada, una mujer negra competente. No se puede escapar este detalle en el asecho del licenciado Garza. Denis-Rosario recalca que ella es afroboricua, reafirma la necesidad de usar el término.1 Según ella, se deben deconstruir los mitos. La escritora ofrece una mirada iluminadora hacia su personaje: “Es una mujer trabajadora, como cualquier otra, que se inserta en el mundo de las leyes y allí tiene que lidiar y competir en el mundo de los hombres”. Añade que es importante que” se mantuviera firme” <…>”En ese ambiente, las posibilidades de echar por la borda tus principios es tentadora, pero ella sigue incólume”. (73) Fue el ejemplo que recibió de su familia, la ética del trabajo. La Dra. Marie Ramos Rosado destaca que en su primer libro los cuentos giran en torno a hombres y mujeres en papeles protagónicos afirmando la negritud puertorriqueña y en su mayoría pertenecientes a la clase trabajadora. Los padres de Marina Algas son trabajadores, emprendedores y logran tener su negocio propio. El ejemplo de honradez que perdurará en su vida.

 

Todos los documentos de la compañía Motrol estaban en el séptimo piso, tenían acceso Marina y Garza. Encontró documentos que indicaban que la compañía motriz Motrol daba instrucciones específicas de alterar el producto y entregarlo a su distribuidor incompleto, para obligar luego al consumidor a requerir el servicio y así ellos enriquecerse. Lo que encontró estaba en contra del cliente de la oficina de abogados. Luego a Marina se le informa que el licenciado Bruma se encargaría del caso Motrol. Ella sabe que el Departamento de Justicia Internacional radicaría tarde o temprano cargos criminales a los directivos de Motrol por fraude al consumidor e investigaría hasta sus abogados. Arpón, que trabajaba con Bruma, lo comenta en los archivos de Motrol, documentos que les requirieron las autoridades y que se editaban para ocultar información.

 

Metáforas marinas e ilegales

 

La metáfora marina, como el nombre de la protagonista, prevalece a través del relato. La vida de la niña fue rodeada por la pesca que su padre y padrino adoraban. Ahora en esta oficina de abogados, el pez grande se come al pez pequeño. Abundan los tiburones. Marina se sentía como que mordió la carnada y no podía soltarse. Se desaparecen documentos del caso que trabaja en la oficina y en su propia casa, entran a robar. El dinero era el rey en esa oficina: “Facturar era el eje de ese gigantesco acuario, en que todos querían formar parte, aunque fuesen un alga”.(49) Sí, Marina Algas estaba dentro de ese acuario.

 

El licenciado Garza tiene muchas redes que atrapan beneficios y aprisionan. Hay una compañera de trabajo Arpón, lista para lanzarlo, ligada al licenciado Bruma que le lanza insinuaciones a Marina. No se siente apoyada. El licenciado Cuervo, era un cuervo de mar que sabía como pescar a los abogados recién graduados que podrían beneficiar al bufete por sus características, hijo de persona importante en el gobierno o en la industria privada.

Garza informa a Marina que se encargaría de un nuevo asunto con el licenciado Santos Grama. La cuenta de Siems Corporativo, compañía alemana, era muy importante. Marina se encierra en su acuario para leer, el acuario en donde todos la miran y saben lo que hace, en especial Garza. Grama pertenecía a la Junta de un banco muy importante, muy popular. Era uno de los “grandes pulpos en el ambiente legal, era el jurista perfecto para analizar una estrategia financiera para la nueva presa corporativa”.(112) Se describe como “… un rey de los mares sin corona que recibía las mayores pleitesías de todos”.(113)

Las metáforas ilegales, corruptas y mal olientes se entrelazan en una red con las marinas. Aquellos olores, que a muchos daban asco, en los ritos infantiles de Mariana. Al ayudar a limpiar esos pescados, lo soportaba y disfrutaba el proceso. Marina está rodeada de este ambiente de olores en la oficina de abogados. Es una lealtad ciega, sin cuestionamiento, era primordial. El ambiente para lograr ascensos en ese lugar era siniestro: “Era una carrera de vida o muerte. En esas corrientes, todo era permitido, no había reglas, nadie era amigo de nadie. Una vez llegaban a lo que querían, la personalidad les cambiaba, los tentáculos se extendían como un pulpo”.(86-87)

El olor abstracto del deseo permeaba los momentos cuando Marina Algas y el licenciado Garza compartían. Almorzaban juntos 3 a 4 veces por semana. Era una garza que atrapaba y controlaba a todos a su alrededor. Él casado por quince años y ella divorciada dos veces, sin hijos. La lleva a descubrir el recinto privado de descanso del gran jefe. Garza, se relata, cuando lanza la caña esperaba pacientemente hasta pescar lo que quería en los negocios y en su relación con Marina. Él era la única persona, además de Marina, que tenía acceso al piso siete donde estaban los documentos de Motrol, iba a verla. Ella se sentía acosada, casi atrapada. Un día se quedó trabajando, sin darse cuenta, hasta la madrugada. Garza la lleva a casi un hotel privado en su oficina, simulaba ser una pared, pero tenía una cerradura apenas perceptible. La dejó para que descansara y luego se fuera. Él estaba en su oficina. Marina sentía que la química jugaba entre ambos. Preocupada se bañó y no pudo dormir en toda la noche. Al salir se encuentra con Garza recién bañado y con otra ropa, su aroma a colonia varonil “le alteró la vagina”. (50) Deja que se quede con la llave del lugar. Los que se encuentran aquí tienen un código de silencio.

Marina se siente atrapada y también halagada cuando le dice Garza que tiene que ir con él y un grupo a Nueva York para trabajar un caso. Percibía un juego sutil y premeditado. Viajaban con ellos el licenciado Cuervo, Rosalina Jovet, una asociada competente y Ana Chávez que no era de Puerto Rico. Era la única que era dueña y accionista principal de la corporación compuesta por abogados varones. Ella antes hacía el trabajo sucio. Marina recuerda en sus líneas al pasado su exquisito viaje a Nueva York para visitar al tío santero que también era director de una orquesta de salsa. La embarcación legal sigue en avión hacia Nueva York. El cuarto de Marina y el de Garza coincidieron en el mismo piso, uno al lado del otro. Marina no podía dormir intranquila. A las tres de la mañana llaman del hotel por instrucciones del licenciado Garza y luego tocan a su puerta. El deseo que siempre se apoderaba de los dos estaba presente en ese momento. El perfume de Marina lo hacía inventar fantasías. Estaba ella en ese lugar con aroma de madrugada. Marina describe como sus ojos recorrían todo con una destreza “…que evocaba posturas de placer”. (107) Se unirán con todo el deseo reprimido de mucho tiempo hasta sentir la luz solar. Es parte del poder de Garza que todo lo domina.

Ahora se empieza a abrir la caja de los múltiples olores en el relato. El abogado Álvaro Toro Escueto del Comité Ejecutivo solicitó un asistente legal que lo sustituyera en una reunión de la Junta de Directores en una compañía desarrolladora. La asistente legal, Marina Algas, empezamos a ver que va a saber demasiados asuntos ocultos y peligrosos, y es un posible riesgo para ella. Lleva una grabadora que se activa automáticamente al sentir la voz. Quería ser precisa en los datos que recopilaba. Ella se va cuando termina la reunión y deja el bolso con la grabadora y luego regresa a buscarlo. El proyecto se iba a desarrollar en Guayama. Al escuchar se percató que siguió grabando cuando todos se fueron de la reunión. Se discutía como sacar a una persona mayor, se insinúa que su mente lo traicionaba, con Alzheimer. El Banco Gubernamental ya aprobó el préstamo, doce millones para la primera fase de 278 apartamentos de vivienda social. Usan vocablos como viejo, escombro y su casa es un basurero. Su cuerpo descompuesto está en una bañera, sucio. Se trata de convencer a este señor, pero se olvida de lo que le dicen. La asistente legal oye las palabras: “Era mi oportunidad…”(125) Marina conoce la voz de la grabación, era la del licenciado Bruma.

En la oficina de abogados se comenta un suceso reseñado en todos los periódicos y por las redes sociales el 16 de diciembre de 2011. Se trataba de un caso de fraude vinculado al licenciado Federico Bruma. El licenciado Garza comunica que la compañía con más de setenta años de establecida aclarará esta situación. Ellos seguirán con su celebración de Navidad. En la fiesta de Navidad se destapan todos los olores marinos, en un parecido del pasado de Marina, alrededor del centro del Sushi Bar. En una mesa redonda había acostada una modelo desnuda. Tenía el sushi alrededor de su cuerpo: “Un gigantesco rollo de pollo teriyaki, era lo que le cubría la vulva”.(132) describe el ritual. Algunos pensaron que era un espectáculo artístico y otros decían que no comían nada crudo, algo literal y simbólico. En la fiesta se anuncia que el licenciado Cuervo sustituirá al licenciado Bruma por el momento. Bruma está agitado y tiene un medicamento que lo echa en la copa de Garza anunciando que “Uno de ellos, Garza, volaría hacía un sueño profundo pronto y sin regreso, el otro calmaría su delirio momentáneamente.”(135) El Diazepan 10 mg, para calmar la agitación es el Valium, una sustancia controlada. Tenían a Cuervo para ayudar a tapar la tubería por donde se le escapaba el agua, el agua necesaria para: “limpiar la imagen corporativa decadente y en podredumbre.”(136) En la fiesta, Garza salió de prisa porque no se sentía bien y debía prepararse para un próximo viaje. Hay una gran probabilidad de que nunca regresó de ese viaje.

La fiesta terminó con el eructo y el pedo de la modelo desnuda con sushi que empieza la descomposición final, visual y olorosa, antes era tapada y anónima: “De repente, de aquella hermosa boca salió un eructo que provocó el que todos se alejaron, más rápido de lo que habían llegado. Lo hicieron huyendo despavoridos y justo cuando pasaban cerca de los pies un pedo salió, interponiéndose entre las firmes nalgas”.(137) 2 Así empieza la descomposición en la Compañía, el Tribunal Supremo los amonesta con un InRe: Federico Bruma, una sanción al abogado. Entre las cosas que confiesa Bruma es su preferencia sexual. Se casó por quinta vez, tenía hijos adictos, disfunción eréctil y la esposa tiene otra persona, una mujer. Ella también es una abogada exitosa y se encontraba con una igual que ella una vez a la semana.

La descripción más exacta de esta olla podrida se resume así: “La putrefacción de no sé qué, era insoportable se filtraba por todos los conductos del acondicionador de aire”. (140) Así trataron de limpiar el lugar de muchas maneras. El olor insoportable en la fina oficina de abogados parece que surge del sanitario privado de Garza, donde también tiene habitación y lleva a Marina: “Por la tubería emanaba un aire que al parecer provenía de una cloaca o de mariscos podridos”.(140) Don Miguel, plomero., alguien de confianza, viene a destapar. Ocurre una danza ritual en el baño donde parece que surgen las amantes que han sido llevadas ahí y la sirena Marina: “Lo han tomado como el mar a la arena. Lo llaman. Lo invitan. Y empieza a hablar solo: “¿De dónde vienen ustedes? ¿Tras los conductos? ¿Hay acaso un espacio fluyente? ¿Cuánto tiempo han estado cerca? ¿Son hermanas de la lluvia? ¿Del rocío?” “(141) El hombre rompe la loza y busca, expresa la sensación : “ Ellas viven tras la tubería”.”(141) Termina la descripción del rito así: “Va a buscarlas, con la creencia de que entrará a otra vida, escucha voces lejanas de sirenas…”(14

Desaparece Don Miguel al final de la novela, en el lugar donde trabajaba encontraron solo su ropa empapada. La narración añade que Marina Algas no iba a su trabajo y decían que lo había abandonado. La última cita de la novela, ¿será Marina o será don Miguel?, como podríamos pensar inicialmente. Es el cuadro que fluye del pasado y relata momentos del pasado, como antes narraba en primera persona Marina: – “ Deberé permanecer aquí hasta que mi cuerpo se descomponga. El hedor será insoportable. Luego de varias horas y días, las moscas me rodearán, ocupando su espacio. Si me encuentran rápido, podrán reconocerme, si pasa mucho tiempo, no.

Cuando descubran que caí por el barranco de las escaleras de emergencia, no sabrán que fue un asesinato.” (142)

El relato final recuerda la precaución que el licenciado Garza advirtió a Marina el primer día de trabajo. Le explicó que había dos tipos de escaleras de emergencia, ambas de uso interno. Al pasar el cemento había que retroceder sino uno quedaba encerrado. Había que bajar al último piso y esperar que abran si es que la seguridad escucha. Recuerda Marina el terror a las escaleras oscuras en su niñez, se dañaba el ascensor y había que usarlas.

 

¿Creemos este relato encontrado? Se debe dar su espacio de verdad y justicia a Marina, desde su vida personal hasta la otra vida. En el Capítulo 13, precisamente, se narra la muerte de Armando, el que se encargaba de las fotocopias. Se creó un ambiente misterioso en su entorno de trabajo, salían fotocopias automáticas con la inicial A. Marina sintió y vio esa intriga. Antes nos relata en el Capítulo 12 el recuerdo doloroso del asesinato de su padre, resiste el asalto en el negocio y lo secuestran. Desde este capítulo se detiene el relato del pasado.

 

La declaración jurada de Lucrecia de la desaparición de don Miguel, el plomero, termina la narración, novela policiaca o thriller. Se informa que sería clausurado el edificio hasta nuevo aviso por la compañía que administraba el mismo y el personal autorizado de las entidades gubernamentales, que tenían jurisdicción y autoridad para ello. ¿Está cerrado hasta que se olvide y se disipen los olores? Hasta que se vayan los viejos olores y empiecen nuevas artimañas. Denis-Rosario comenta sobre la novela: “Para mí, era importante lograr el ambiente de suspenso e intriga que tiene la novela,” (73) Ha logrado el buscar qué pasa y que puedan ser más de una probabilidad. Evoca muchas de las situaciones ilegales que ocurren en el Puerto Rico actual e internacionalmente.

NOTAS

  1. Yvonne Denis Rosario, conferencia “El mito de la mujer afroboricua”. Conferencia presentada en el Congreso de Africanía, 22-24 marzo, 2012. Centro de Estudios Avanzados y del Caribe. San Juan, Puerto Rico.
  1. En “Un Bufé para la literatura puertorriqueña” (80 Grados-16 de mayo, 2014) Carmen Zeta recalca que el capítulo 20, único capítulo titulado, Suchi, funciona como narración independiente. En otra perspectiva vemos que el capítulo 20 está titulado a modo de invitación Suchi. Será la invitación que produce la explosión del mal olor antes tapado y ahora al descubierto como la modelo desnuda, rodeada de sushi. La mano cortaziana suelta el eructo y el pedo contaminantes.

 

OBRAS CITADA

Cervantes Saavedra, Miguel. Novelas Ejemplares.

Cruz Santos, Martín. “¿Bufé ético o deshonrando la toga?. Revista Umbral-UPR, Río Piedras 8, abril.2014: 119-123.

Denis-Rosario, Yvonne. Capá prieto. Río Piedras: Isla Negra, 2009. (Entre paréntesis encontrarán la página de esta edición.)

 

______Bufé. San Juan: Isla Negra. 2012. (Entre paréntesis encontrarán la página de esta edición.)

 

______”Impunidad, lápida de la democracia”. El Nuevo Día 11 diciembre.2012:54.

Nolla, Olga. El manuscrito de Miramar. México: Alfaguara, 1998.

Pérez Rivera, Tatiana. “Heroína de hoy en el Bufé”. El Nuevo Día 8 mayo.2013:73.

Ramos Otero, Manuel. Cuentos de buena tinta. San Juan: ICP, 1992.

Ramos Rosado, Marie. Destellos de la negritud. Investigaciones caribeñas .San Juan: Isla Negra,             2011.

Santos Febres, Mayra. Fe en disfraz. Florida: Alfaguara-Santillana, 2009.

Zeta, Carmen. “Un Bufé para la literatura puertorriqueña” 80 Grados.net. 16 de mayo, 2014.

 

 

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